domingo, 29 de noviembre de 2015

RADIO ENCUBIERTA



Tema: Trata sobre la vida clandestina de los pinchadiscos de una radio pirata de los años 60.

Sinopsis: La película transcurre en la Inglaterra de los años 60 y narra la historia de “Radio Rock”, una emisora pirata que emitía rock y pop 24 horas al día en todo el país. La radio se hace muy popular consiguiendo más de la mitad de la población en audiencia. El protagonista, Carl, es expulsado del colegio y su madre lo manda a pasar una temporada con su padrino Quentin, jefe de la radio pirata que emite desde un barco en el mar al norte de Inglaterra. Completan la radio un grupo de pinchadiscos que se reparten la popularidad y las horas de emisión.



Personajes relacionados con la profesión periodística o comunicativa:

El Conde: Hombre de mediana edad, americano que emite su programa junto a otros “periodistas” en la emisora pirata radio Rock. Se desconoce la vida familiar y la clase social de la mayoría de los personajes del barco, pero se puede suponer que todos rondarán la clase media o media-alta, tanto por los vestuarios que usan, como por su forma de vida. Tampoco es conocido los estudios de ninguno de los personajes a parte del protagonista, Carl y, al ser una radio pirata, no parece ser requisito el haber cursado una carrera periodística.

 El Conde parece ser uno de los emisores que más fama tiene en la radio y, en ciertos momentos, parece ser el cabecilla del grupo, hasta que aparece otro de los ídolos de Radio Rock, Gavin. En el momento de su aparición, se le aprecia una reticencia a bajar de categoría. Cuando el barco se está hundiendo, parece que el papel de capitán de barco lo toma El Conde, quedándose él solo en la cabina de la emisora hasta el último momento. Muestra además, una gran pasión por su trabajo y una gran rebeldía hacia las autoridades de la época. Usa en el día a día unas expresiones y un lenguaje bastante malsonante y es uno de los primeros en ofrecerse a romper las reglas establecidas como podría ser usar palabras obscenas en directo. El Conde representa una comunicación rebelde, sin normas ni prejuicios.

Dave: Hombre obeso de mediana edad con un aspecto muy caracterizado por la época en la que transcurre la historia. Junto al Conde, es uno de los veteranos en las emisiones de radio, con una vida sexual muy activa gracias a todas las fans que consigue mediante su programa. Dave es un personaje con un carácter muy voluble y una moral muy alta, que no desprecia una oportunidad de acostarse con cualquier mujer.

Comparte junto al Conde un programa de música en la radio pirata “Radio Rock”. Como casi todos los integrantes del barco, su labor consiste en pinchar la música y comentarla. Analizando tanto el comportamiento del Conde como el de Dave, la imagen de la comunicación se centra en la rebeldía y en el eufórico mundo en el que gira la película. La comunicación en la película gira en todo momento entre la ruptura de las normas y el disfrute de los oyentes. No hay mucho trasfondo que analizar, ya que todo se centra en la restricción que existía en el año 66 con la música Rock en Inglaterra y en cómo un grupo de “comunicadores” deciden romperla emitiendo música las 24 horas del día.

Jon Meinford: Hombre de mediana edad con un aspecto “culto” reflejado en su estilo de vestuario y su carácter pasivo. Su papel en la película es bastante secundario y se mueve en el círculo de los “novatos” que se aprecia cuando Dave y El Conde se llevan a las fans al dormitorio y él se queda junto a otros cuantos, sin nada que hacer más que leer. En muchas ocasiones aparece con un libro en la mano lo que fortalece esa imagen de empollón culto.

Se denomina a sí mismo el Recopilador de noticias e información de la emisora: es quien ofrece las noticias cada día. Su papel en la película es secundario, pero su labor podría denominarse como la más importante de todas, a pesar del hecho de que en el filme se dedica a ofrecer noticias absurdas como la boda de Simon. Es el único a quién se le podría considerar “periodista” por lo que da la sensación de ser una persona con estudios periodísticos. Jon representa la comunicación veraz.


Simon: Un joven de entre 25 y 35 años  que cuenta con un aspecto bastante peculiar, con un aire muy retro. Se desconoce su vida pasada, pero se deja claro que no es un triunfador entre las mujeres y que no cuenta con una cantidad desorbitada de fans como El Conde o Gavin. Es un chico entusiasta y enamoradizo, que se casa con Eleonore a la semana de conocerla, y quien le confiesa estar enamorada de Gavin un día después de la boda.

Simon presenta el programa matutino de los domingos en la emisora Radio Rock. Su cometido es prácticamente comentar anécdotas o chistes graciosos y pinchar los grandes éxitos de la semana. Junto a Jon, es uno de los novatos que comparten el barco. Cuando vive el divorcio de sus 17 horas de matrimonio, se ve la pasión que tiene por su profesión al no llevar su dolor a la emisora. Representa una comunicación divertida, de entretenimiento.

Gavin Cavana Hombre de edad entre mediana y avanzada. Se desconoce su clase social pero su vestimenta dice otra cosa: viste como una estrella del Rock de los 60, siempre con gafas de sol y bisutería llamativa. Es un antiguo ídolo que triunfa entre las masas de fans y, por lo tanto, su autoestima laboral no podría ser más alta.

En la película se le denomina como “posible presentador de música popular más famoso de la historia. Una rara y misteriosa leyenda”. Engancha a sus oyentes con una voz melosa y sugerente. Representa la comunicación sin tapujos.

En resumen: La relación que se aprecia entre todos estos personajes es palpable ya que la simbiosis entre ellos es única. Se genera una complicidad que se une a las bromas que se gastan entre ellos y crean una conexión muy interesante.

Test de bechdel
Añadiría, como dato final, la continua presencia de mujeres sin voz usadas solo estéticamente para recrear el éxito de los hombres. No se cumplen para nada los requisitos del test de bechdel:
  1. En la película salen al menos dos personajes femeninos. Si, aparecen, pero no mantienen relaciones entre ellas. Se presentan a varias mujeres: la más destacable es Felicity, la cocinera del barco a quien, por lo visto, se le permite vivir en él solamente por su orientación sexual. Y no hay mucho que decir de su carácter, excepto que está dotada de una enorme pasividad ante todo lo que sucede y toda ella queda ensombrecida completamente por los papeles masculinos; en otras palabras, es claramente un personaje secundario sin ninguna importancia real para la trama.
Luego esta Marian, la sobrina de Quentin, quien solamente adquiere protagonismo al ser la enamorada del protagonista y con quien éste perderá su virginidad. No se conoce nada de su vida ni importa ya que todo gira en torno a los sentimientos del chico por ella. Marian solo está ahí para cumplir los deseos de los hombres del barco, prácticamente como todas las mujeres que van apareciendo en el largometraje.
La madre del protagonista también tiene una corta presencia en la película pero la imagen que da es muy parecida a las demás: una antigua fan que concibió un hijo de su ídolo.
Por último, tenemos a Eleonore, la joven que se casa con Simon cuya salud mental queda un poco en dudas en el momento en que le explica a su “esposo” el plan de casarse con él para llegar al barco y así poder estar con su verdadero amor: Gavin.
  1. Dichos personajes se hablan la una a la otra en algún momento. No hay presentación apenas entre las diferentes mujeres que aparecen en el barco y es curioso, dado que la presencia de éstas es muy superior en toda la película a la de los hombres. En definitiva, ninguna de las mujeres mantiene una conversación con otra en toda la película, ni mucho menos realizan la labor principal de emitir en la radio. Por no hablar de que toda la atención de las mujeres gira siempre en torno a los personajes masculinos principales.

martes, 17 de noviembre de 2015

¿Acaso los medios reflejan la realidad del mundo?


  Ryszard Kapuscinski, en su discurso de la ceremonia de entrega de los premios nacionales de periodismo en Stocolmo, denuncia el cambio que ha vivido el mundo de los medios a la hora de generar y difundir información.

  La evolución tecnológica está aquí y no hay dudas sobre ello. Pero por el momento, somos solamente simples observadores de las consecuencias que acarrea esta revolución ya que como menciona Kapuscinski, “Se trata de un fenómeno demasiado reciente en la civilización humana, como para haber podido producir los anticuerpos necesarios para combatir las patologías que genera”. Lo que se observa es lo que la evolución tecnológica ha generado: una producción masiva de nuevos medios, tanto en la TV, como en Internet. Casi en exclusiva, medios visuales de consumo rápido. Pero lejos de lo que cabría esperar de estos nuevos medios nacidos por la nueva comunicación global, la información que ofrecen no es más variada ni heterogénea, al contrario. La masa de medios se centra en los sucesos y en las informaciones más relevantes para sus bolsillos, aquello que le garantice audiencia, y por tanto, supremacía entre los demás medios y, por supuesto, dinero.

  Los medios generados antes de la revolución tecnológica y después de ella, se estructuran de una forma completamente diferente, y por tanto, la escala de poder dentro del medio cambia notablemente. Ahora el director de un canal o un periódico, no gobierna el medio, ya que mucho tienen que decir aquellas empresas que mediante acciones tienen buena parte del medio, algo que es muy común hoy día. Es clara la diferencia entre grandes y pequeños medios; aquellos medios que no cuentan con los recursos necesarios para crear y difundir noticias, y eso genera que la mayoría de información internacional que entra en el medio venga filtrada por un gran medio de antemano. Por lo tanto, la homogeneidad en las noticias viene siendo un plato de cada día.

  Todos aquellos medios que tengan los recursos para mandar enviados especiales a zonas conflictivas, lo harán siempre y cuando esa información sea beneficiosa e interesante para los directivos que manejan el medio. El morbo será la clave a la hora de crear una noticia, para conseguir más interés por parte de la audiencia, y por consecuencia, más dinero. El nivel de morbosidad que pueda tener un suceso será decisivo a la hora de elegir que noticias les interesan a la población, sobre todo en el momento de elegir qué acontecimientos que sucedan fuera de las fronteras occidentales serán más o menos difundidos por los medios.

  Kapuscinski presenta una verdad, y es que la información masticada que ofrece la TV, se consume muchísimo mejor que la que se pueda lograr en un archivo de datos o en los libros de la historia del lugar de los hechos. Nos facilitan la vida creándonos una opinión ya regurgitada y preparada para la audiencia y a ello se le suma la pasividad del espectador con “su poco tiempo del día”, consumido principalmente por el trabajo y las relaciones personales. ¿Quién dedicaría en su tiempo de ocio a investigar información contextual sobre acontecimientos que están sucediendo a más de mil kilómetros de tu casa? Y eso, los informativos lo saben y han aprendido a presentar una información condensada, fácil, tragable, modificando los propios criterios de la veracidad.

  Las nuevas tecnologías facilitan y mejoran el trabajo a todo el mundo, pero es una espada de doble filo para los medios de comunicación. Hemos trasformado al mundo en una “ciudad grande” donde un testigo de un hecho puede twittear en unos segundos lo que está sucediendo en su territorio y esa información viaja a todo el mundo interesado en apenas un minuto. Un canal de TV puede beneficiarse de ello, contactando con dicho sujeto y trasformando su información en la de ellos, pero ahí entran en acción todos los demás medios; en esta ciudad, se vive una guerra de exclusividad en la que los medios en vez de tenderse la mano y colaborar, pelean por el acaparamiento de la audiencia y por alzarse con las noticias más suculosas y apetecibles para sus espectadores. La realidad es un mero adorno con el que cubrir la morbosidad con la que se presentan.